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Los dolores de rodilla son más frecuentes de lo que pensamos; se pueden presentar a cualquier edad y, casi, por cualquier cosa. Aunque pensamos que son de las articulaciones más fuertes, debemos tener en mente que las rodillas son un elemento de ingeniería único, ya que una polea doble nos permite el movimiento del muslo sobre la pierna y del muslo sobre el abdomen.

La rodilla es una articulación muy sencilla, pero estructuralmente muy fuerte, y es simple saber el porqué, ya que es una de las articulaciones de carga; está compuesta por dos segmentos óseos, por arriba el fémur y por abajo por la meseta tibial, y además por un hueso extra, que con el paso del tiempo fue siéndose indispensable para mantener el equilibrio de la articulación, la rótula; también está formado por una cápsula articular, ligamentos, y elementos que le proporcionan la movilidad que son los músculos. Cualquiera de estas estructuras se pueden lastimar, pero en la edad adulta o por el excesivo uso de la articulación, existen elementos específicos que se pueden dañar, produciendo dolor, inflamación, pérdida de la función y alteraciones en su actividad, dejando al paciente con limitaciones parciales o totales en su movimiento, y si lo recordamos bien, la rodilla es fundamental para una buena marcha. La deambulación se ve afectada, cuando los cartílagos con los que cuenta la articulación en los segmentos óseos antes dichos, junto con los meniscos que permiten el equilibrio, se dañan de forma súbita o de forma crónica, a lo que se le llama Gonartrosis.

La degeneración de la articulación de la rodilla es uno de los padecimientos más frecuentes del departamento de rehabilitación, ya que la mayor parte de los adultos llega a tener lesiones de este tipo, ocasionadas por innumerables factores, como son: obesidad, sedentarismo, deportistas de fin de semana, entre otros.

El tratamiento depende de la severidad de la lesión, y para poder determinarla, se deben realizar estudios para valorar perfectamente el estado, desde los estudios clínicos, hasta los estudios de imagen, y ya con el diagnóstico se puede determinar la atención apropiada, que puede ser desde tratamiento médico simple, hasta el remplazo total de rodilla con la aplicación de prótesis; pero para evitar esta última, se cuenta con un arsenal importante de tratamientos en el departamento de rehabilitación física, con diferentes tipos de calores, electro estimulantes, y electro analgésicos, ultrasonidos, laser, tinas de hidromasaje, y hasta aplicación de infiltraciones de medicamentos; el factor de crecimiento tisular, también en vendaje neuromuscular o fisiológico, funciona de forma apropiada.

Pero como decíamos, primero es el diagnóstico oportuno, y después la atención adecuada, y uno de los lugares en donde se puede atender este tipo de alteraciones, es en los consultorios de rehabilitación física.