ECOLOGÍA DE LA NUTRICIÓN

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Actualmente vivimos el tiempo de: “Nunca hay tiempo”, entonces TODO se necesita rápido, inmediato y lo más práctico posible. Pero claro, siempre hay un pero, las consecuencias de este tiempo nos están alcanzando también muy rápido y se refleja en nuestra vida personal (en todos los ámbitos: social, psicológico, familiar, salud, etc.), y en nuestra hermosa Madre Tierra.  Es necesario entonces, despertar la conciencia de cada uno de nosotros, y esto requiere un trabajo desde el interior, como dicen, “si quieres hacer del mundo un lugar mejor, empieza el cambio contigo.” Cuando decides caminar este fabuloso sendero de llevar una vida saludable, te darás cuenta que la manera de alimentarte y tus hábitos de consumo repercuten positiva y directamente en el medio ambiente. Entonces, te quiero dar algunos consejos para puedas empezar hoy a elegir llevar una vida más sana y sustentable.

  1. COME NATURAL

Consume alimentos sin empaquetar, sin etiquetar y sin código de barras.  Recuerda que, “si tienes que leer qué contiene, NO ES ALIMENTO, es sólo un comestible”. La cantidad de basura que regularmente generas se verá reducida al menos a la mitad, te lo aseguro y además beneficiarás significativamente a tu bolsillo (super plus). Si consumes productos empaquetados, procura aquellos que puedan reciclarse y/o reutilizarse, que sean biodegradables y/o que sean resultado de un proceso sustentable. Actualmente existen muchas marcas amigables con nuestro planeta.

  1. COME ALIMENTOS DE TEMPORADA

La naturaleza es sabia y siempre nos proporciona lo que necesitamos según la estación del año en la que estemos, y como suelen ser productos frescos, no necesitan refrigeración, disminuyendo así el consumo de energía eléctrica.

  1. CONSUME LOCAL

Apoyando el comercio de tu comunidad, ayudas a mejorar la microeconomía, y por ser alimentos no importados, se reducen las emisiones de gases producto de la trasportación de los mismos.

  1. ORGÁNICO = MÁS SANO

Los alimentos orgánicos son aquellos que han sido producidos sin químicos y procesados sin aditivos.  El cuerpo los metaboliza fácilmente al estar libres de tóxicos, pesticidas, fertilizantes, etc., que también dañan al medio ambiente.

  1. REDUCE EL CONSUMO DE ALIMENTOS DE ORIGEN ANIMAL

Desgraciadamente, industria ganadera tiene un impacto fuertísimo a nivel ambiental.  El residuo de todos sus procesos desemboca en lagos, mares, océanos, mantos acuíferos y por supuesto esto impacta de manera importante a todo el ambiente (por emisiones de gases, deforestación, alteración de ecosistemas y pérdida de la biodiversidad).

¿Y si nos volvemos vegetarianos un día a la semana? Imagina el gran impacto que tendría si nos sumamos muchos. Nuestras acciones de hoy son el ejemplo para las futuras generaciones, enseñémosles que el amor y el respeto a nuestra hermosa Madre Tierra, comienza con pequeñas medidas y elecciones desde nuestras casas.

Por: Luisa Fernanda Guerrero Garza | Lic. Nutrición

Contacto: 87.12.34.01.35

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